viernes, 19 de febrero de 2010

Juan Ravioli: "Hago pocas canciones pero quiero que duren"



En esta foto está serio, pero Agencia NAN apuesta a que es dueño de una sonrisa perfecta. A la espera de sus siguientes presentaciones, el próximo viernes en Casa Brandon y el 14 de marzo en Ciudad Cultural Konex, el joven músico porteño se sienta en la mesa de un bar de Almagro a recordar sus primeras aproximaciones a las melodías, a hacerle el aguante a la independencia y a brindar por los amigos y por la música. “Es un lenguaje, un mundo aparte donde no hay palabras”, define.

Por Carolina Sánchez Iturbe
Fotografías gentileza de Bruno Dubner

Buenos Aires, febrero 19 (Agencia NAN-2010).- La sonrisa de Juan Ravioli es perfecta. Mientras su cuerpo solitario ocupa por completo el escenario y sus dedos recorren las cuerdas de la guitarra, esa mueca en su rostro domina la situación y exhibe sin mesura el placer que experimenta. Y contagia. Luego, cuando sus cuatro compañeros de banda lo secundan, se transforma, deja de ser ese chico que, en la más absoluta soledad, mira de frente al público para mostrarle sin tapujos cada partícula de su ser, y se convierte en un muchacho extrovertido que baila y bromea. Pero nunca, nunca, pierde la sonrisa. Ni siquiera cuando, lejos del calor de las luces del escenario y apartado de los instrumentos musicales que armonizan sus palabras, se sienta, encorvado, en una mesa de un bar de Almagro para hablar con Agencia NAN.
Para Ravioli es difícil pensar en su vida separada de la música: de pequeño solía escuchar a su padre cantar. “En general, lo que uno experimenta de chico, queda”, afirma demostrando la seguridad que siente al estar en el lugar indicado. La multinstrumentación, otro de los rasgos característicos del muchacho de rostro juvenil, que puede ejecutar con profesionalismo más de cinco instrumentos, también data de aquellos días, cuando sus padres lo enviaron a estudiar con una profesora que proponía abordar la música desde el juego, descubriéndola. Quizás desde entonces Juan piensa a la música de manera minuciosa. Tiene en cuenta cada detalle y logra que sus composiciones sólo puedan desmenuzarse en una infinita cantidad de partículas que juntas resultan, claro, perfectas. Como su sonrisa.
A pesar de que la producción de cada uno de sus discos es “lenta y ardua”, Ravioli no duda de participar en numerosos proyectos artísticos de sus colegas. Más que eso, de sus amigos. Así, desde hace tiempo toca con Pablo Krantz, Ariel Minimal, Flopa, Franco Salvador y Ulises Conti, entre muchos otros. “Soy un entusiasta: donde me llaman, si me interesa y hago falta, voy”, explica con sencillez. Más allá de esa inquietud constante, sostiene que las uniones se producen de un modo natural y, a la vez, están libradas a la suerte. “Son como una constelación que en ese momento se fusiona en la música, que es un lenguaje, un mundo aparte donde ya no hay palabras”, subraya con convicción. Y luego resume que esas conjunciones se materializan solamente por “una cuestión de piel, de entendimiento y disfrute.”
Aunque por momentos pueda parecer que el azar determina sus encuentros con otros artistas, esas comuniones no están absolutamente atravesadas por la eventualidad sino que Ravioli concuerda con las formas de trabajo y con “lo que dicen” esos hacedores. “Realizan canciones que a mí me gustaría hacer o que, tal vez, yo podría hacer, pero que por alguna razón no hago. Entonces, comparezco en eso; siento lo mismo que ellos”, puntualiza.

Como si su cuerpo fuese el de una hormiga que construye su lugar ocupándose de cada granito de tierra para lograr su cometido, Ravioli se toma todo el tiempo que sea necesario para que sus composiciones sean no perecederas: “Me las ingenio haciendo pocas canciones que me duren”. Ése es uno de los motivos por los cuales sus discos solistas (los dos LP Álbum para la juventud, volumen 1 y Álbum para la juventud, volumen 2 y el simple Noviembre) fueron editados por la cooperativa discográfica Azione Artiginale, sello que fue creado por los músicos de Pez. “Las circunstancias dan para que hoy elija la independencia. En un momento de mi vida, me crié con Pez y Flopa, grupos que me parecen muy sinceros y honestos con su trabajo. Relacionándome con ellos, cuando me tocó sacar un disco, no pensé en llevarlo a EMI, entendí que el camino era ése”, sostiene complacido.
Juan explica que sus dos larga duración, a pesar de parecer estar dedicados a una juventud generalizada, hablan sobre sí mismo, sobre los “problemas iniciáticos” que solía tener de joven y que aún conserva. Luego, la reflexión del hombre orquesta acerca de su futuro artístico llega sin titubeos: “Pienso que voy a estar ligado a una música más sin palabras que con ellas”.
Mientras Ravioli toca en vivo, y demostrando su absoluta carencia de egocentrismos ridículos, el músico no duda en recomendarle al público asistir a un recital de Defórmica, o en distinguir a las bandas que le gustan interpretando sus canciones. En ese sentido, desde hace un tiempo tiene entre manos la posibilidad de hacer un disco de versiones, en el que piensa incluir adaptaciones de temas de Mostruo!, Pequeña Orquesta Reincidentes, Avant Press y Julieta Rimoldi, entre otros. “Son temas que me acompañaron en un momento, que me gustaron, que escuché mucho, que no se tocan más, que conozco yo y un número muy limitado de gente. Entonces, me parece que sería un homenaje a esas canciones y un intento para que vuelvan a escucharse”, resume.
A pesar de sostener, entre risas, estar estresado y necesitar vacaciones, el lánguido cuerpo de Juan parece no poder detenerse. Como si los matices que tanto busca plasmar en su música fuesen los mismos que determinan la intensidad con la que transcurren sus días, no descansa. Ahora espera a que el 26 de febrero se abran las puertas de Casa Brandon y, luego, el 14 de marzo, la Ciudad Cultural Konex lo reciba para que su sonrisa vuelva a adueñarse de la audiencia.

Sitio:
http://www.juanravioli.com/

www.agencianan.com.ar

7 comentarios:

TIHADA dijo...

CARO TENÉS UN PREMIO ESPERÁNDOTE EN MI BLOG!
UN ABRAZO!

Caro Sánchez Iturbe dijo...

ayyyyy, ya mismo me voy para allá a verlo! :)
Besos!

Lauta dijo...

Uf Caruf! es un sello independiente y virtual creado en la ciudad de La Plata para saciar las necesidades más profundas de un grupo de artistas, cantautores en su mayoría. Para esto, Uf Caruf! se vale de las licencias Creative Commons para registrar sus creaciones intelectuales, teniendo el respaldo legal para poder distribuir sus canciones de manera liberada y sin ningún tipo de cerraduras, convirtiendo a este sello, en simplemente un nombre virtual, por tanto, un netlabel. Cuando en la industria musical, la mayoría de las bandas optan por el Copyright, Uf Caruf! se apoya en el Copyleft para lograr sus más altos cometidos.
El objetivo principal es lograr la mayor cantidad de escuchas y aprehensiones de la música que es creada, que la gente pueda llegar sin ningún obstáculo a escucharla. Los discos están disponibles para descargar, modificar, remixar, grabar en un cd y regalar, todo lo que uno quiera hacer con ellos.
Para vivir de la música, el mandato principal de este grupo es subirse al escenario a tocar y que el público colabore con el pago de la entrada y la compra de los discos físicos. A largo plazo, creen en la independencia como el medio más viable, real y moral para el desarrollo de una carrera como músicos.
La filosofía de Uf Caruf! está asociada al uso de software libre y a la legalidad de los procesos de grabación: todos los discos serán grabados con uso de software libre o registrado, obviamente con una gran vocación hacia el software libre. Con el mismo fervor, promueve: el uso de los nuevos sistemas de producción e intercambio de música; la solidaridad y cooperación entre músicos, sellos y artistas de otras disciplinas, aunque sean de cualquier parte del mundo; el balance entre lo virtual y lo físico, lo moderno y lo clásico; y la verdadera amistad entre quiénes forman parte de este núcleo creativo.

TIHADA dijo...

Caro, en esta oportunidad paso a saludarte por el día de la mujer!
UN ABRAZO!!!

Caro Sánchez Iturbe dijo...

Muchas gracias, Thiada querida!!!!!
Muchísimos besos!
:)

Hernán Vidal dijo...

muy hermosa la reseña que escribiste, creo que pinta de cuerpo y alma a este músico tan sensible y humilde, y talentosisimo

Caro Sánchez Iturbe dijo...

Hernán, muchas gracias por tu comentario!
Me alegra haber logrado reflejar un poco de la belleza que proyecta Ravioli.
Abrazos!

Y sí seguís explorando? (si total, no nos vamos a dormir...)

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