
Todo se resume a pequeños momentos. Microhistorias que podrían ser narradas en segundos, o en horas; dependiendo del narrador, claro.
Vivir con la seguridad de que en la incertidumbre de los buenos ratos (sin planes a medida) se esconde el mayor entretenimiento. Y mientras tanto, que un inglés cante "abandona todo pensamiento, entrégate al vacío. Es brillar (*)"...
(*) parte de "Tomorrow never knows" de The Beatles